Quedarse en Madrid en agosto tiene premio. Cine bajo las estrellas, teatro al aire libre, fiestas populares, museos sin colas y pueblos por descubrir a poco más de una hora de la capital. Y este año, además, un aliciente que no se repite todos los veranos, el primer eclipse total de Sol visible desde la península ibérica en más de un siglo, que coincidirá además con el pico de las Perseidas.