Imagen superior: Noches del Hipódromo
Nacidas hace casi cuarenta años, Las Noches del Hipódromo de la Zarzuela han conseguido ir más allá del mundo de la competición para convertirse en toda una experiencia donde conviven naturaleza, arquitectura, gastronomía y ocio al aire libre. Porque más allá de las carreras, el verdadero protagonista es el lugar.
Y aunque el “turf” mantiene intacta toda su emoción, no hace falta ser un experto para disfrutar de la experiencia. Las apuestas oficiales pueden realizarse desde un euro, una tradición que sigue formando parte del ambiente sin que sea algo exclusivo o inaccesible. Además, las jornadas se celebran dos veces por semana, jueves y sábados, hasta las dos de la madrugada.
El sabor de las Noches del Hipódromo
En Las Noches del Hipódromo, la gastronomía tiene un peso muy importante, tanto para aquellos que busquen una experiencia más informal, con distintos food trucks, barras y terrazas o para quiénes prefieran sentarse a la mesa con propuestas más ambiciosas.
En la Tribuna Norte, Ciao L’Aperitivo propone un viaje a la dolce vita italiana con tablas de quesos, embutidos artesanales, focaccias recién horneadas, vinos y cócteles para compartir al atardecer.
A pie de pista, el chef Ramón Freixa y el equipo de Life Gourmet firman Calor, un restaurante pensado para seguir las carreras sin apartar la vista de la mesa. En su carta conviven platos como la presa ibérica a la brasa con crema de ajo negro, la lubina en papillote con verduras orientales, la coca de anchoas de Santoña con mantequilla ahumada o propuestas más frescas como el tartar de atún rojo, la burrata caprese inyectada de albahaca, el carpaccio de gambas con cítricos o el gazpacho de fresa con helado.
La nota más internacional la pone Villa Panthera, el espacio liderado por el chef peruano Luis Arévalo, uno de los grandes impulsores de la cocina nikkei en España. Situado en el Anfiteatro Norte, combina gastronomía, música y copas con una carta donde conviven ostras con ponzu gelée y espuma de wasabi, tempura de langostinos tigre, ensaladas como la de quinoa y mango, sashimis, nigiris y otras especialidades japonesas y peruanas.
Además, el recinto cuenta con distintas propuestas de food trucks repartidas por los jardines Norte y Sur, así como las tradicionales Barras El Estribo, pensadas para quienes prefieren disfrutar de las carreras en un formato más informal.

Cuando empiezan las carreras
Las carreras siguen siendo el corazón del evento. Cada jornada reúne a algunos de los principales jockeys, entrenadores y cuadras del circuito nacional, manteniendo viva una tradición que forma parte de la historia del Hipódromo.
Entre los nombres más destacados de esta temporada figuran el entrenador Óscar Anaya y jinetes como Ricardo Sousa, Václav Janáček, Cristina Pérez o José Gómez, habituales de las grandes citas del calendario hípico español.
También participan algunas de las cuadras más reconocidas del circuito, con caballos procedentes de países de gran tradición ecuestre como Gran Bretaña, Irlanda o Francia. Entre ellas destacan la de Zacarías Sarmiento, propietaria del purasangre Dukes of Haather; Reza Pazooki, representada por la potra Miss Vina; Salvador Márquez, con Bomberg; o Canarias, propietaria de Earthview.
Pero más allá de los nombres propios, el verdadero atractivo sigue siendo la experiencia de ver correr a los purasangre bajo la luz del atardecer, con una copa en la mano y Madrid asomando en el horizonte.
Un icono de la arquitectura madrileña
Diseñado en 1934 por los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez junto al ingeniero Eduardo Torroja, el Hipódromo de la Zarzuela sigue siendo una referencia internacional de la arquitectura moderna.
Sus célebres cubiertas de hormigón, suspendidas sobre las tribunas como enormes alas, continúan asombrando casi un siglo después. Una obra pionera de la ingeniería española declarada Bien de Interés Cultural y considerada una de las construcciones más innovadoras de su tiempo.
A sus pies, 110 hectáreas de praderas y encinas forman una frontera natural entre la ciudad y el Monte de El Pardo, convirtiendo al Hipódromo en uno de los grandes oasis verdes de la capital y en esa imagen tan peculiar que ofrecen muchos puntos del recinto: rascacielos de la Castellana, caballos en la pista y una copa bajo las estrellas.
Información práctica
Hipódromo de la Zarzuela
Avenida Padre Huidobro, s/n. Madrid
Jueves y sábados hasta el 6 de agosto de 2026
Apertura de puertas: 20:30 h
Actividades hasta las 02:00 h
Entradas e información: https://www.hipodromodelazarzuela.es/