En el MADn el circo no se limita a la pista ni a las disciplinas que tradicionalmente asociamos con ella. Hay flamenco, hip-hop, tecnología, malabares, danza contemporánea, música en directo, audiovisual y poesía. En total, 20 espectáculos de 19 compañías procedentes de distintos puntos de España y Europa, entre ellas Truca Circus, The Shester’s, Fika, Orain Bi, Andrea Ríos Company, Vol’e Temps, Lapso Producciones, Eunoia Kolektiva y Roxi Katcheroff.
Impulsado por PDCirco, el festival nació en 2014 con la intención de acercar el circo contemporáneo a nuevos públicos. Lo que comenzó en Alcobendas se extiende hoy también a San Sebastián de los Reyes y a los distritos madrileños de Fuencarral-El Pardo, Tetuán y Vallecas. En estos años, el MADn ha reunido ya a más de 70.000 espectadores, consolidándose como una de las citas de circo contemporáneo con mayor continuidad en Madrid.
Veinte formas de entender el circo
En MADn no hay una única manera de entender el circo en. Las obras cambian de formato, técnica y lenguaje, pero también de relación con el público y de manera de ocupar el escenario. A veces todo parte del cuerpo y el equilibrio; otras, de un objeto cotidiano, una historia o un personaje.
Una de las propuestas más singulares de esta edición es Jaleo, el grito de Lorca, de Lapso Producciones, que representa el universo simbólico y emocional de Federico García Lorca a través del circo, la música y la poesía, estableciendo un diálogo con su imaginario desde otros lenguajes.
En Kairós, la compañía francesa Fika cruza hip-hop, danza contemporánea y acrobacia. Charline Nolin y Maria Pinho construyen con sus cuerpos una pieza alrededor del concepto griego de kairós: ese momento preciso y oportuno que no puede medirse únicamente con el reloj.
También el cuerpo, esta vez en relación con la tecnología, protagoniza Morpha, de Andrea Ríos Company. Cuatro mujeres exploran la tensión entre individualidad y fuerza colectiva a través del movimiento, la música y el espacio.
En Latas, D’Click convierte el juego físico entre los intérpretes en el motor de la pieza. Los cuerpos tienen que coordinarse, apoyarse y depender unos de otros. Algo parecido ocurre en Siéntese, de Maintomano, donde una silla y otros objetos cotidianos se convierten en elementos escénicos entre lo poético y lo absurdo.
En otras obras, el vínculo con el público adquiere mayor protagonismo. Tei Tei, de Emiliano Alessi, juega con la idea de esas conexiones invisibles que unen a las personas. Dale!, de Roxi Katcheroff, y ¡A tope!, de The Shester’s, llevan la participación y la energía al terreno del humor y los malabares.

Del flamenco al cuerpo colectivo
El imaginario cultural español aparece también en Alboroto, de Truca Circus, donde flamenco, acrobacias, hula hoops, cuerda aérea, cajón y música en directo se mezclan en una pieza atravesada por el humor.
El clown vuelve a encontrarse con la acrobacia en MUTE, de Orain Bi. Trapecio, barra y portés acrobáticos sirven para contar una historia sobre los cambios que atraviesan las personas y sobre la posibilidad de regresar a lugares que creíamos abandonados.
En Tenet, de Eunoia Kolektiva, la acrobacia adquiere una dimensión colectiva. Ocho acróbatas y un músico juegan con la perspectiva y con las posibilidades de un cuerpo que deja de ser individual para convertirse en grupo.
King of the Walk, por su parte, parte de una historia real. Su protagonista es Elzéar Duquette, un artista que, a los 59 años, emprendió una vuelta al mundo que duraría ocho años. Lo hizo tirando de un carro que era al mismo tiempo su vivienda y su escenario ambulante.
El absurdo en una pista de circo
El humor sigue en el centro de una buena parte de las propuestas del festival. En Los Makenrou, de Vol’e Temps, dos deportistas convierten un partido de tenis, o de ping-pong, en una sucesión de situaciones absurdas. La competición, aquí, importa bastante menos que todo lo que puede salir mal durante ella.
En Capitán Spriki, Daniel Esteban presenta a un superhéroe con complejo de Don Quijote dispuesto a salvar la paz mundial, aunque para conseguirlo necesite al público. El mismo creador firma La Casa del Conde, donde un excéntrico aristócrata organiza una fiesta con la intención de impresionar a un recién llegado.
Información práctica
Fechas: del 17 de septiembre al 4 de octubre de 2026
Dónde: Alcobendas, San Sebastián de los Reyes y los distritos madrileños de Fuencarral-El Pardo, Tetuán y Vallecas.
Precio: la mayoría de las propuestas son gratuitas. Tres espectáculos tienen un precio de entre 5 y 8 euros.
Más información: madnfestival.es