Anti-Karaoke
El Anti-Karaoke que se celebra cada mes en Moby Dick no es un karaoke cualquiera: es una mezcla explosiva de concierto, fiesta y espectáculo donde lo importante no es afinar, sino darlo todo. Creado por la cómica Rachel Arieff, este formato de culto convierte al público en protagonista mientras suenan himnos de rock, punk, metal y pop. Aquí se viene a gritar canciones de Blur, Led Zeppelin o Rage Against The Machine como si estuvieras llenando un estadio. Próximas fechas: 10 julio, 18 septiembre, 16 octubre.
BAM Karaoke Box
Aquí puedes reservar salas privadas de entre 4 y 12 personas para cantar Baby One More Time y sacar la Britney Spears que llevas dentro, pero que solo la vean tus amigos. Si quieres sentirte como si estuvieras en Lost in Translation, pero en un karaoke de Madrid, solo tienes que reservar con antelación en alguna de sus siete salas.
Y si además eres un lobo solitario, una vez al mes puedes ir a sus sesiones que no son privadas y cantar en una sala abierta a todos por 15€.
Brindis Music-bar
Un clásico kitsch de la noche madrileña improvisada con el que siempre puedes contar y situado en plena Gran Vía. Lo más demandado son canciones latinas y además te llevan el micrófono a tu mesa para que puedas sentirte una estrella sin tener que moverte del sitio.
Cheers Karaoke
Desde 1992, Cheers Karaoke forma parte del paisaje nocturno madrileño. Su catálogo supera los 30.000 temas en 13 idiomas. El local mantiene una fórmula sencilla y popular: no hay que pagar entrada ni suplemento por cantar; basta con pedir una consumición y atreverse a coger el micrófono. Además, abre todos los días del año.
PlayBack Madrid
¿Un karaoke clandestino? Sí, pero muy TOP. Escondido tras una tienda de diseño, PlayBack tiene ese aire de secreto bien guardado que lo hace todavía más atractivo. El local cuenta con más de 37.000 canciones para darlo todo y ocho salas privadas decoradas con una temática diferente, donde cantar con amigos sin preocuparse por el público. La experiencia se completa con una cuidada carta de cócteles y opciones para cenar, convirtiéndolo en un plan perfecto para alargar la noche más allá del micrófono.
Toni 2
Toni 2 no es un karaoke, pero pocas experiencias representan mejor la noche madrileña. Desde 1975, este mítico local reúne a gentes variopintas, y algún famoso que otro, entre canciones que todo el mundo acaba coreando alrededor de su alargado piano. Aquí nunca se sabe cómo acabará la noche, pero los clásicos populares de Sabina, Raphael o Rocío Jurado siempre son cantados a pleno pulmón.