La propuesta no sigue una lógica convencional. En su lugar, construye una sucesión de episodios breves y sin orden cronológico protagonizados por cinco hombres que parecen atrapados en un tiempo.
Sobre el escenario, Peeping Tom vuelve a desarrollar su particular lenguaje de danza-teatro, en el que la interpretación física convive con una cuidada construcción visual y teatral. La ambientación remite a un paisaje sulfúrico de rocas y un telón pintado sirven de fondo a situaciones en las que los intérpretes desafían las leyes físicas, se relacionan mediante gestos y movimientos extremos y dejan aflorar una violencia tan primitiva como absurda. No hay demasiadas certezas: no sabemos si asistimos al principio de un mundo o a sus últimos momentos.
Ni la estética ni el universo creativo resultan ajenos a quienes conocen a la compañía. Fundada en el año 2000 por Gabriela Carrizo y Franck Chartier, Peeping Tom ha acostumbrado al público a sus escenografías hiperrealistas y atmósferas inquietantes. En Chroniques, esa combinación se pone al servicio de una historia sin texto explícito, construida sólo a través del movimiento, la gestualidad, la composición coreográfica, la escenografía y el sonido.
Chroniques: El tiempo no avanza en línea recta
Para Carrizo, la elección de fragmentos en lugar de linealidad temporal reforzaba la idea de que cada personaje perteneciera a una época distinta de la humanidad. De ahí el título: las crónicas permiten saltar entre acontecimientos, mezclar temporalidades y dejar que las imágenes encuentren sus propias conexiones.
La escenografía corre a cargo de Amber Vandenhoeck, que utiliza elementos como rocas naturales, acompañadas de un telón de fondo pintado durante el proceso creativo por uno de los propios intérpretes, Seungwoo Park. Este añade otra capa visual al paisaje, a medio camino entre lo artístico y lo geológico.
Aunque el escenario de la pieza pudiera definirse como un lugar oscuro, la directora subraya que no está exento de humor. De ahí que aparezcan situaciones absurdas y cierta ironía a lo largo de la puesta. Ese contraste evita que la experiencia quede atrapada en una lectura exclusivamente apocalíptica.
Sobre este espacio trabajan Simon Bus, Seungwoo Park, Charlie Skuy, Boston Gallacher y Balder Hansen. A lo largo de la pieza, los intérpretes se enfrentan a fenómenos físicos y condiciones que alteran su comportamiento corporal, explorando distintas formas de moverse y relacionarse entre sí.
Sus cuerpos son el principal vehículo narrativo de una pieza que prefiere sugerir antes que cerrar significados. Por eso, no sería de extrañar que algún espectador encuentre mitos, referencias o recuerdos aunque no hayan sido concebidos como mensajes explícitos.
Chroniques, de Peeping Tom
Fecha: Del 12 al 15 de noviembre de 2026.
Horario: Jueves 12, viernes 13 y sábado 14: 20:00 h. Domingo 15: 19:00 h.
Lugar: Centro Danza Matadero, Nave 11. Paseo de la Chopera, 14, Madrid.
Entradas: Centro Danza Matadero – Venta oficial.