Foto promocional de Baloncesto
Seguía la pista de Baloncesto no solo por lo cojonudo de su nombre, sino por las impecables credenciales de Primavera Tardía, un debut repleto de canciones efervescentes que bebían sin complejos del rock alternativo de los noventa.
Impaciente por descubrir sus siguientes pasos, me cito con ellos en las oficinas de Warner Music (con quienes han llegado a un pequeño acuerdo para la distribución digital) apenas veinticuatro horas después de que la selección española masculina de fútbol se proclamara campeona del mundo.
Allí, en uno de sus estudios, suben el volumen de los altavoces al máximo para mostrarme —con esa gran dosis de ilusión de quien sabe que tiene algo especial entre manos— la mezcla que todavía andan ultimando.
Entre pista y pista, la banda desgrana el proceso que ha dado vida a este segundo trabajo, prácticamente autoeditado e independiente. Más que un simple disco, Un mundo para Glub se revela como todo un tratado sobre las contradicciones humanas y los dos reversos de la vida a través de la mirada de un extraterrestre recién llegado a la Tierra.
Baloncesto se desmarca de su debut con un sonido mucho más melódico y luminoso, con himnos repletos de potencia y energía salpicados por pasajes sonoros de texturas complejas y honda profundidad poética. Si consiguen trasladar semejante voltaje al directo, no tengan la menor duda: estamos ante una de las bandas del momento.
Para dar forma a este imaginario, el equipo original se convierte ahora en cuarteto con la incorporación de Jorge Antequera, quien además de asumir las tareas de producción musical, se une a la formación como miembro de pleno derecho.
Charlamos con los dos vocalistas y compositores del grupo, Javier Perez y Mikel Oteiza junto a Jorge. Unos músicos rebosantes de inquietudes e ideas locas, con una frescura que la crudeza de la industria aún no ha conseguido aplacar y con los que es imposible no empatizar.
Paren el mundo un momento y lean. Hablamos de música y de un manual de supervivencia.
Hoy es un día muy señalado. Esta tarde pasearán por aquí cerca los campeones del mundo… ¿Os gusta el fútbol? y más importante ¿Os gusta el baloncesto?
Javi: Seguimos las grandes citas: las Olimpiadas, los mundiales… Si no, parece que te quedas fuera del mundo. Yo era bastante fan del baloncesto y jugué federado hasta los 21 años.
Mikel: Yo aún me voy a echar unas canastas mientras escucho música.
¿Realmente tiene tanta importancia el nombre que se le pone a una banda o a un nuevo disco?
Javi: Te tienes que sentir identificado de aquí a 20 años si quieres que la banda dure tanto como queremos nosotros. Luego hay nombres muy aleatorios, como Queen, que ni nos cuestionamos porque su historia los trasciende. Si pensamos en internet, todos nos dicen que no es buena idea, porque en los buscadores vamos a aparecer detrás de mil páginas de deportes.
Mikel: Los tres hemos jugado al baloncesto, pero el nombre del grupo viene porque nos gustaba la sonoridad. Además, en Estados Unidos había una escena emo con muchas bandas con nombres de deportes, como American Football, Modern Baseball o Sports, y nos hizo gracia castellanizar esa tendencia aquí.
¿Qué concepto hay dentro de este “mundo para Glub”?
Mikel: Hay un concepto que tiene mucho que ver con la portada. Le mandamos hacer una cerámica a Ana La Cadena, una gran artista que hace jarras con caras que dan muy mal rollo. Le pedimos que escuchara algunos temas para que se inspirara y crease esa figura que sería la protagonista del disco. La cerámica funciona como metáfora de la fragilidad humana: capaz de sostener el peso de las emociones y, al mismo tiempo, de romperse con un pequeño impacto.
Javi: Glub es un alienígena canallita, cabroncete y con cara rara al que damos vida con este disco. Lo alimentamos con temas que, aunque son nuestros, reflejan un mundo con problemas universales. Como si fuera nuestro bebé, le contamos cómo es la vida en la Tierra a través de dos vertientes: la cara A; luminosa y vital y la cara B; oscura y melancólica. El jarrón medio lleno y medio vacío.
Todo esto que me contáis, incluyendo las dos caras con dos universos, es muy old school, muy analógico; pero vosotros sois muy jóvenes.
Javi: Es que Baloncesto es muy analógico. No nos mola nada la IA para crear. Queríamos hacer algo que fuese muy presencial que ponga en valor el error humano. Siempre hemos apostado por lo artesanal; si puedes hacerlo tú mismo, con tus propias manos, mejor. Por eso quisimos que Jorge hiciera la producción antes que otros, por mucho prestigio que pudieran tener, porque esto va de sentirlo.
Y claro, como el anterior, saldrá en vinilo ¿verdad?
Javi: Sí, estamos en ello. Te regalaremos uno. Nos gusta rodear el disco con otras disciplinas. Como en el anterior tenemos previsto hacer un fanzine o un comic.
Mikel: Queremos que veas algo de Baloncesto y digas «esto lo ha hecho gente a la que le mola el arte».
Creo que si algo puede definir vuestro disco es el equilibrio: entre belleza y sombras, entre la tensión rock underground y la luminosidad del pop indie, entre lo que erais, sois y queréis ser.
Mikel: Hay un contraste entre la parte melódica bonita y una parte de rabia, pero rabia de la buena, de la que te empuja hacia adelante. Este disco tiene mucho de eso: «date cuenta de lo que hay, date cuenta de lo que vales». También es marca de la casa contrastar melodías felices en canciones muy tensas.
Javi: Es un disco en el que hemos arriesgado para dar un giro a lo que se espera de nosotros. También en las canciones; en lo que se espera que ocurra intentamos sorprender fuera de lo obvio. En la vida en general hay que arriesgar; ahí te dejo un titular (risas).
Decís que es un trabajo que amplía el universo emocional y estético de la banda. Habéis cambiado mucho desde el primer trabajo al segundo.
Javi: El primer disco estaba más centrado en nosotros, en el propio grupo o en el crecimiento individual. Este trabajo intenta abarcar algo más universal, a la humanidad, usando recursos melodramáticos más clásicos. Hemos buscado ser mucho más poéticos y profundos también en las letras.
(Entra Jorge, productor y nuevo componente, en la sala)
Jorge: «¿Dónde me siento? Esto parece una entrevista de trabajo» (risas).
Mikel: Hemos crecido en todos los aspectos. A nivel sonoro también ha sido gracias a esta persona que ha venido por aquí, que nos ha dado la amplitud y el sonido que estábamos buscando y que no sabíamos que podíamos conseguir.
¿Y a qué os referís cuando decís que también habéis cambiado en cuanto a estética?
Javi: Te suelto otro titular: ya no nos viste nuestra madre (risas). Hemos crecido, hemos comprado ropa nueva y hemos buscado una estética más afín a nosotros. Un estilo más yankee, más goofy (despreocupado) o slacker (pasota).
Mikel: El disco tiene mucha estética desde el principio. Hay una diseñadora, Iria, que nos está haciendo todas las portadas, el vinilo, la maquetación e incluso el merchandising.
Dos voces cantantes. ¿Es fácil de gestionar?
Javi: Mayormente, cada uno canta su composición y defiende su letra. Más que nada porque nos da pereza aprendernos la del otro (risas).
Mikel: En este disco ha habido temas coescritos entre los dos e incluso con Jorge. Es habitual que alguien traiga algo, como un riff o una frase, el otro le dé una vuelta y se nos empiece a ir la cabeza. Pero teníamos dos cantantes y ningún dueto, así que, en el último tema del disco, «Gurú», cantamos por primera vez los dos. No hay mejor manera de cerrar el álbum.
A la industria no suele gustarle eso. ¿Tenéis como referencia a bandas con dos voces, como Pink Floyd, Oasis o Sonic Youth?
Javi: Nos da igual la industria, pero mis grupos favoritos tienen esto. The Beatles, por ejemplo… Lo que no nos gusta nada es la lucha de egos, y aquí lo gestionamos muy bien.
Hasta que os hagáis famosos… (risas)
Mikel: Da igual lo que piensen, Baloncesto va de naturalidad. Cuando eres natural y haces lo que quieres, al final le llegas a la gente.
¿Cómo ha sido todo el proceso de grabación?
Mikel: Ha sido menos de local y más de estudio, de encerrarnos y grabar a ver qué pasa, sin miedo a experimentar.
Javi: El disco se ha ido cocinando a fuego muy lento hasta el día de hoy. Sale en un mes y aún ahora se sigue ultimando. Es un proceso muy enriquecedor porque queremos sacarlo lo más fresco posible.
La frase “Lento pero con decisión”, de vuestro tema Lento, ¿es una declaración de intenciones?
Mikel: No quiero caer en eso de que «cualquier tiempo pasado fue mejor», pero hay que decir las cosas que no gustan del presente y de un futuro que no va a ningún lado. Hay cierta nostalgia porque nos gusta lo analógico, coleccionamos vinilos… pensamos que una vida más tranquila es mejor. Debatimos mucho sobre las redes sociales, sobre cómo afrontar este mundo de la hiperactividad y cómo, formando parte de ello, hacerlo lo mejor posible sin volverse loco.
Javi: Baloncesto es un poco ir a la contra. El concepto de indie lo queremos llevar a que somos independientes de verdad. No vamos a sacar ocho sencillos antes del disco solo porque haya que hacerlo para que funcione mejor.
Jorge: Está pensado como un disco de los de antes, no como un álbum de 11 singles para que suenen en la radio. Es un largometraje, un cuento, un disco concebido como una obra completa.
¿No teméis ir a contracorriente de la industria?
Mikel: No queremos seguir ese concepto de «usar y tirar». Si quieres construir algo a largo plazo, tienes que ser fiel a ti mismo; no puedes estar copiando a nadie, tienes que tener tu propio mensaje.
Jorge: La industria ha llegado a un punto donde lo más barato es un solista autoproducido. Yo voy a un concierto de un solista, veo a su banda de acompañamiento y no hay una conexión real. A mí me gusta indagar en las bandas y en la historia que hay detrás. Supongo que será más fácil llevar una carrera en solitario, pero sentir el apoyo y el cariño de una banda en las dificultades es impagable.
¿Falta actitud en las bandas de hoy?
Javi: A nosotros nos gustan bandas con actitud como Alcalá Norte. Colaboramos con Carlos Elías en el primer trabajo. La industria te pone en el número uno, te usa y luego te manda a tomar por culo. Por eso es importante ser fieles a uno mismo.
Mikel: Hay una anécdota de Nirvana en Argentina: tocaron en un concierto y se llevaron a una banda de chicas de teloneras. El público las abucheó todo el rato y, cuando Nirvana salió, Kurt Cobain hizo como cinco amagos de tocar Smells Like Teen Spirit durante el concierto y al final no la tocó. «Os jodéis». Esa actitud falta hoy.
¿Creéis que este disco tan rupturista con vuestra línea, pero aperturista musicalmente, va a chocar con vuestra base de fans?
Mikel: Yo creo que va a gustar, aunque lo importante es que no deje indiferente a nadie. Hay una base de fans del anterior disco que buscaba un sonido más «garajero», más madrileño de local, y esto igual les choca. Pero es una evolución necesaria.
Javi: Si hiciéramos un disco muy continuista sería aburrido para una banda tan joven. La esencia de Baloncesto sigue ahí, pero con una intención distinta.
Jorge: Los elementos nuevos no son fortuitos, forman parte de nuestra aventura actual. El disco es una experiencia.
Si tuvierais que escoger la trayectoria de alguna banda actual, ¿cuál sería?
Javi: Nos gustan las que tienen un sello único y auténtico. Hay una artista, Adrianne Lenker (de Big Thief), que nos inspira mucho a todos por su mensaje positivo y sus letras.
Mikel: El mensaje honesto de bandas como Rufus T. Firefly. Víctor es un ejemplo de autenticidad, de seguir siendo uno mismo durante años hasta que funciona. Eso es lo que buscamos nosotros.
Entiendo que, ya con el disco a punto de salir, uno de vuestros mayores retos será cómo llevarlo al directo.
Javi: No queremos que sea literalmente como el disco. En el estudio hemos trabajado liberando ideas sin pensar si somos dos, tres o cuatro, pero en vivo será otra cosa.
Jorge: Yo soy un poco romántico en esto. Prefiero evitar lanzar pistas grabadas en directo; prefiero que prevalezca todo lo que se pueda tocar. Es mejor eso que dar una versión perfecta pero artificial de la canción del disco. Me sumo a la banda principalmente con la guitarra, pero intento abarcar sonidos raros que vayan más allá.
Mikel: Si quiero escuchar el disco, me lo pongo en la plataforma; el directo es otra experiencia. Me gusta escuchar discos de bandas en directo y notar todas esas diferencias.
¿Qué tenéis pensado para presentarlo?
Mikel: Lo haremos el 1 de octubre en la mítica sala Siroco en Madrid. Conocemos un montón de historias de bandas en esa sala. Queríamos un aforo pequeño para lograr algo muy caliente. Preferimos reventar una la pequeña que ser música de fondo en un festival. Y después Granada, Zaragoza, Barcelona y Valencia.
GIRA BALONCESTO 2026
1 DE OCTUBRE. MADRID (SIROCO)
8 DE OCTUBRE. GRANADA (PLANTA BAJA)
22 DE OCTUBRE. ZARAGOZA (LA LATA)
23 DE OCTUBRE. BARCELONA (SAUVAGE)
1 DE NOVIEMBRE. VALENCIA 16 TONELADAS)


