Uno de los grandes templos de las milanesas en España, aterriza en el centro de Madrid, en el número 3 de la calle Princesa. Nacido en Castelldefels, Chalito inaugura un nuevo local para dar la oportunidad a los madrileños de disfrutar de una amplísima oferta, no solo de milanesas, sino también de pizzas, empanadas, bowls, carnes o sus ‘milanesas al pan’, parecidas a una hamburguesa.
Crujientes por fuera, jugosas por dentro y elaboradas una a una de forma artesanal, las reinas de la casa se pueden encontrar de 16 formas distintas. Primero se elige la carne –ternera, cerdo, pollo o vegetariana– y después el sabor: desde la clásica napolitana o la fugazzeta (sabor típico argentino también en pizzas que combina queso y cebolla) hasta propuestas más actuales y adaptadas a lo local como la Ibérica, con queso de cabra, cherrys confitados, jamón serrano y mozzarella, la Mallorquina, con sobrasada, queso Mahón y miel o la Pamplona, con mozzarella, chistorra y alioli suave. También ofrecen otras opciones ‘fusión’ como la Mexico Lindo, con guacamole, pico de gallo y nachos o la Carbonara con guanciale y parmesano.
En la sección de ‘milanesas al pan’ tienen dos opciones de ternera, dos de pollo y una vegetariana, con ingredientes más comunes en hamburguesa como pepinillos, queso, lechuga, tomate, huevo, mostaza y kétchup. Todas ellas, así como todos sus principales, van acompañados de una generosa guarnición a elegir entre patatas fritas caseras, patatas asadas, arroz con parmesano, uno de los favoritos del público o ensaladas frescas.
Entre los entrantes, destacan los tequeños, los nachos con cheddar, pico de gallo, queso crema, carne picada y guacamole -las salsas están hechas por ellos y se nota en el sabor- y los Chalito rolls pulled pork cocinado seis horas a baja temperatura. De las empanadas os recomendamos la de queso de cabra, pero, también, las tienen de carne, jamón y queso, pollo, caprese o bacon y roquefort.

Las raciones son generosas: lo ideal es ir en grupo. Con pedir un par de entrantes y una milanesa para cada uno, sobra. Y si alguien consigue llegar al final., es imprescindible probar sus postres artesanales, donde el dulce de leche y el chocolate son protagonistas absolutos. Desde la icónica chocotorta argentina -parecida a lo que sería nuestra tarta de la abuela con galletas entre medias-, la tarta Rogel con capas crujientes, dulce de leche y merengue o los clásicos alfajores, de chocolate negro o de maicena.
Cabe mencionar que Chalito es también un buen lugar para disfrutar del fútbol; tienen pantallas repartidas por todo el espacio para ver los partidos desde cualquier mesa. El plan está hecho.
Chalito en expansión: las mejores milanesas, de Madrid a Barcelona
Chalito nació en 2016 del sueño de cuatro amigos unidos por el rugby, la cocina y los veranos trabajando juntos en un chiringuito de playa: Asier de Echarri, Leo Bonaduce, Juan Manuel Lema y Mariano Bonaduce. Dos de ellos crecieron en restaurantes familiares, donde aprendieron recetas tradicionales que hoy siguen siendo el alma de la carta, como su icónica milanesa napolitana. Diez años después, el grupo cuenta con 22 locales repartidos entre Cataluña y Madrid y prepara más aperturas para 2026.

Además, tanto en Barcelona como en Madrid, Chalito se puede pedir a domicilio a través de Glovo o sus Bright Kitchen.