Gran Café Gijón
Las tertulias que forman parte de Madrid
El Gran Café Gijón es el veterano de la selección. Inaugurado en 1888, por iniciativa de Gumersindo Gómez, ha sido desde entonces uno de los grandes puntos de encuentro de la vida intelectual madrileña. Por allí pasaron figuras como Benito Pérez Galdós, Ramón del Valle-Inclán y Camilo José Cela, y su historia ha quedado recogida en libros como La noche que llegué al Café Gijón, de Francisco Umbral. El espacio gira en torno a las tertulias, con una programación cultural que también dialoga con otras artes.
Gatopardo
Libros de teatro y cine entre cafés y bollería artesanal
Este sitio está reservado para quienes disfrutan no solo del café y la lectura, sino también del teatro y el cine. Y es que esta cafetería-librería de Salesas está especializada en ambas disciplinas. No en vano resulta una de las paradas más especialmente atractivas. El espacio es una suerte de madriguera para los “frikis” del audiovisual y las artes escénicas.
La carta acompaña esa identidad con café, bollería artesanal, tartas, tostadas y opciones para desayunar o hacer un brunch. También ofrece vino para quienes prefieren alargar la visita.
Ocho y Medio
Una librería para amantes del cine
Siguiendo por el camino del cine, llegamos a Ocho y Medio que ya solo con su nombre avizora que se trata de un homenaje a Federico Fellini y su película 8½. Situada frente a los cines Golem y Renoir Princesa, la propuesta viene siendo esa parada entre la proyección de una y otra película. De hecho, tomó el relevo de la antigua Librería Alphaville, vinculada a los legendarios cines del mismo nombre.
El espacio, abierto desde 1995, tiene un catálogo con más de 15.000 referencias sobre dirección, interpretación, historia del cine y fotografía, además de otras disciplinas audiovisuales. Algunos de ellos serían difíciles de encontrar en una librería generalista. Dentro funciona también Vía Margutta, una pequeña cafetería cuyo nombre remite a la calle romana donde vivieron Fellini y su esposa, Giulietta Masina, con una carta a medida de las referencias cinematográficas.
La Buena Vida
Una librería independiente para quedarse
Otra clásica del mapa librero de Madrid es La Buena Vida. Desde 2007, el local apuesta por una forma de entender la librería como espacio cultural y punto de encuentro. En 2018 recibió el Premio Librería Cultural, concedido por las asociaciones de libreros de España.
Su catálogo presta especial atención a la literatura en castellano, las editoriales independientes y la creación contemporánea. En sus estanterías conviven narrativa, poesía, novela gráfica, ensayo, biografías y literatura infantil y juvenil. No obstante, la experiencia no termina al elegir un libro. Su gracia radica, en buena medida, en las presentaciones, debates, talleres y clubes de cine y literatura que trascienden a lo largo del año, además de disponer de espacios donde sentarse a leer mientras se toma un café o una copa de vino.
Olavide Bar de Libros
Literatura para compartir
Olavide Bar de Libros nació con la idea de reunir a lectores curiosos. Detrás del proyecto están Daniel Ulanovsky Sack y Raquel Garzón, dos argentinos que trasladaron a Madrid su pasión por la literatura y apostaron por un establecimiento que combina librería y bar. Su catálogo se amplía constantemente con nuevos títulos. Aquí pueden convivir la poesía de Anne Carson, una biografía de Maradona, los libros de arte y la novela negra.
La propuesta se completa con café, bollería artesanal y pequeñas mesas donde hojear una novedad o conversar sobre la última lectura, cerca de grandes ventanales o en una mesa tomando café, té y bollería artesanal. Además, el espacio acoge actividades relacionadas con los libros, entre ellas presentaciones y encuentros literarios.
La Mistral
Libros, café y encuentros con escritores
Antes de su apertura, La Mistral tenía ganado en Madrid suficiente prestigio solo al ocupar el espacio que fuese otrora el Teatro Arenal y a la vez rendir homenaje a una de las grandes escritoras de la literatura hispana: Gabriela Mistral.
Su catálogo dedica espacio a la narrativa, la poesía, el ensayo y los libros de arte. La librería nació del proyecto de tres amigos argentinos que querían crear en Madrid un lugar de encuentro en torno a la lectura. Distribuida en dos plantas, cuenta con una zona donde tomar café y una programación cultural que incluye presentaciones, firmas, coloquios, clubes de lectura y vermús literarios. Entre sus detalles más particulares hay pequeños objetos inspirados en la literatura, como muñecos artesanales de escritores y complementos relacionados con los libros.
Café de Cervantes
El Siglo de Oro se sienta a la mesa
Una de las paradas más nuevas de la ruta es Café de Cervantes. Abierto a inicios de 2026, el establecimiento de Grupo Casa Remigio propone un acercamiento a la literatura de Miguel de Cervantes y al Madrid del Siglo de Oro. Por su parte, la carta toma como inspiración distintos pasajes de Don Quijote de la Mancha. La propuesta gastronómica recupera sabores de la tradición madrileña, con platos como las albóndigas entomatadas, las alcachofas a la parrilla con queso o el bocadillo de calamares, y presta especial atención al vermú como parte de la cultura popular de la ciudad.
Según explica su fundador Juan Ramos, “la arquitectura del restaurante es, en sí misma, una obra de arte”. Cada elemento tiene valor propio. La cúpula del templete que alberga el restaurante ha sido confeccionada de forma artesanal y cada pieza realizada a mano. Esta zona dispone de un salón interior con aforo para 100 comensales, y dos terrazas exteriores
Paperground
Cuando el libro también es una pieza de diseño
Toda ruta de magia necesita una trastienda, y esta es la de Madrid. Magia Estudio es una de las tiendas de magia más veteranas de la ciudad, y es mucho más que un mostrador con barajas. Tiene editorial propia, escuela para aprender magia y plataforma online. Aquí se forman, se publican y se compran los juegos que luego ves en escena. Si sales de alguna de estas salas con curiosidad y ganas de aprender, por aquí puedes empezar.