Imagen superior: Foto HAUSER & WIRTH MENORCA © DANIEL SCHÄFER
El tamaño de la isla, a la que los romanos dieron por nombre Minorica, en su comparación con su vecina occidental, no se corresponde con la enorme riqueza que nos propone todo el año. Menorca presume de paisajes (Reserva Natural de la Biosfera, con más del 66% de espacios protegidos y no más de un 6% urbanizado) y contiene una conexión sin igual con la naturaleza y con la cultura: desde sus museos, hasta sus monumentos, la memoria histórica y los restos del paso de la cultura romana, bizantina, musulmana, francesa y británica, los restos talayóticos de la prehistoria o una notable programación cultural de una isla única que cautiva.
El 7 de abril arranca en Mahón esta apertura de las galerías al público, que incluye no sólo la presentación y exhibición de los artistas de cada galería, sino también visitas guiadas a ateliers o casas-estudios y showrooms, junto a actividades como performances, proyecciones, pintura en vivo, talleres o conciertos acústicos, como el del músico Víctor Herrero (en Galería Encant) y el concierto estelar de Yerai Cortés en el Teatre Principal de Maó. El 17 de abril habrá varios pases de danza contemporánea de una pieza creada por Víctor Pérez-Armero y David Nóvoa en el Museo de Menorca. La performance también tendrá protagonismo, por ejemplo, con la de la japonesa Kaori Ishihara, en el Espai Rovellart (18 de abril). Casi como gran colofón, el Teatre des Born
de Ciutadella acogerá el 24 el concierto de Maika Makovski y la Galería Hauser & Wirth, el 25 de abril ha programado el Concierto de Moments a Cor y podcast en directo de “Locura Compartida”.
“Única en el mundo” describe la candidatura de la Menorca Talayótica a Patrimonio Mundial de la UNESCO, que recorre la prehistoria menorquina, desde la llegada de los primeros pobladores (2.300 a.C.) hasta la conquista romana (123 a.C.).
Su estado de conservación es excelente y cuenta con más de 1.500 yacimientos inventariados en una isla de 702 km2, lo que da una proporción de dos por cada km2.
Estamos en una isla que tenía que protegerse ante el enemigo invasor, por ello destacan sus fortificaciones, castillos y
torres. Fruto del esplendor comercial, del poder eclesiástico también son impresionantes sus casas señoriales de Ciutadella
y Mahón. Entre sus visitas obligadas el Museo de Menorca o el Museo Municipal de Ciutadella.
Festividades como la Diada de Sant Antoni, patrón de Menorca (el 17 de enero), o la fiesta de matar es bujot
(matar al espantajo) en Semana Santa representan la tradición. Los festivales de calidad, cercanos, en conexión con el entorno, son los que caracterizan Menorca, como el Festival de Música Clásica de Maó y Ciutadella, el Festival Internacional de Jazz de Menorca, el Festival de Teatro Infantil, la Temporada de Ópera de Menorca (el Teatre Principal de Menorca, de 1829, es la ópera más antigua de España y festivales como el Cranc Illa de Menorca Festival (17-19 de septiembre), que es otra gran referencia.
Paraíso también de la artesanía, desde los oficios y tradiciones seculares como los muros de piedra o las barreras de acebuche, la construcción de una embarcación como el llaüt menorquín, a las joyas, el calzado (las clásicas sandalias abarcas), el textil, la cerámica o los objetos de madera; también se disfruta la gastronomía, sus arroces (de trigo), su caldereta de langosta, sus peroles (de carne o pescado) al horno, las berenjenas o calabacines rellenos, el queso de Mahón o sus dulces (carquinyols, amargos, pastissets, flaons, rubiols, formatjades…), o la ginebra autóctona.