La portada de esta edición es obra de El Chico Llama, pseudónimo que adoptó hace cinco años Javier Navarrete cuando decidió “abrirse una ventana al mundo en Instagram”. Le marcó el color de su pelo: “soy hijo del fuego”. De pequeño “le hacía sentir diferente e inseguro, pero llegó el día en que decidí verlo como algo positivo y convertirlo en mi valor diferencial”. 

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