Imagen superior: ©Bárbara Sánchez Palomero (CDN. Teatro Valle-Inclán)
El teatro contemporáneo no deja de regenerarse y de ser algo estimulante. Con Cris Blanco se hibrida, mezcla tramas, pasa de un registro a otro… Y sobre todo rebosa humor e ironía, en una crítica muy personal al mundo que nos rodea, poniendo el foco en un Madrid turístico con un aire decadente.
Una conferencia de Antropología, sobre la mentira y todos sus resortes, sirve de excusa, o de acicate, para arrancar ‘Casi ninguna verdad’, la nueva aventura dramática de Cris Blanco con la que el público va a experimentar un torbellino de sensaciones. Que van desde lo paranormal, a la memoria, la venganza y una diversidad de realidades.
Casi ninguna verdad nos conecta con la realidad pero lo bueno es que derrocha sentido del humor y una crítica a muchas variables de nuestra vida actual.
El reparto, encabezado por Cris Blanco, incluye a Óscar Bueno Rodríguez, Nuria Crespo, Gloria March, Norberto Llopis, Espe López, Alberto José Lucena y Julia Romero, y es ideal.
Creo que Cris Blanco consigue plasmar una buena selección de sentires e instantáneas de una realidad que se nos escapa y en la que aparece lo improbable, hasta casi lo imposible.
Salí de la sala con una sonrisa y la sensación de haber presenciado una exhibición del mejor teatro contemporáneo, con ese punto juguetón, de sorpresa y de locura. Si quieres algo distinto y revelador, disfruta de esta experiencia.