La alta cocina ya no termina necesariamente en la puerta del restaurante. En los últimos años, algunos de los cocineros españoles con estrella Michelin han llevado su firma a formatos mucho más populares: Carlos Maldonado, chef de de Raíces (una estrella Michelin) diseñó este año ocho platos para el que fue uno de los primeros buffets de sushi de Madrid, SUMO: como el maki Pekín de pato con salsa hoisin; la Joya Mediterránea, con bacon, aguacate y salsa de aceituna y algodón de azúcar flameado en mesa; o el Dark Bao, de cerdo y mayonesa picante.
El caso de Dabiz Muñoz es probablemente el más reconocible. En 2021 creó para Bimbo los DonutsXO, una edición limitada del popular bollo en la que introdujo leche reducida con vainilla, crema de mantequilla tostada, limón y chocolate con un toque picante. El propio cocinero explicó entonces que buscaba llevar parte del universo XO a un público más amplio. En 2024, Muñoz diseñó para Burger King dos hamburguesas —una de Angus y otra de pollo— con pan de cruasán, salsa tártara, chutney de tomate, beicon, pepinillos y queso cheddar. Y también ha llevado su imaginario a productos navideños. Sus turrones XO, comercializados a través de El Corte Inglés, han convertido el dulce navideño en un campo de experimentación: pizza margarita, chicken waffle, nachos tex-mex o cookies & cream a la brasa son algunas de las versiones que han formado parte de la colección.
El fenómeno tiene además un aliado evidente: la televisión. MasterChef ha convertido a cocineros como Pepe Rodríguez en rostros reconocibles para un público que va mucho más allá del habitual de los restaurantes gastronómicos.

Ahora, el chef de El Bohío (una estrella Michelin) lleva esa popularidad a una de las cadenas italianas más conocidas de España. La colaboración con La Tagliatella se concreta en cuatro recetas que parten de clásicos italianos para introducir ingredientes y sabores muy reconocibles de la gastronomía española. “Soy muy escéptico con marcas que no consumo habitualmente porque por desgracia o de formación, vengo de la alta cocina y hay veces que me pierdo muchas cosas. Trabajando con La Tagliatella me he dado cuenta que hay un capital humano y profesional de mucho cuidado: desde la trazabilidad del producto hasta el nivel de calidad y exigencia a la hora de elaborar los platos y esa profesionalidad… Cuántos restaurantes quisiéramos tener esa manera de trabajar”, reconoció el juez de MasterChef durante la presentación de la colaboración.
Pulpo a feira a la italiana o carbonara francesa: ¿dónde y cuándo probar los platos de Pepe Rodríguez para La Tagliatella?
La propuesta, disponible en los restaurantes de La Tagliatella en España hasta el 29 de noviembre, recorre cuatro formatos clásicos de la cocina italiana: antipasti, pasta, gnocchi y pizza. En todos aparece algún ingrediente o referencia que los desplaza hacia otro territorio gastronómico.
El primer cruce está en el Tártar Ibérico con Panettone del Veneto. El salchichón ibérico se convierte en tartar y se sirve sobre una tostada dulce de panettone, acompañado de Parmigiano Reggiano, oliva Leccine y tomate. Una apuesta arriesgada que, sin embargo, cumple lo que promete: el contraste entre dulce y salado funciona especialmente bien, con el punto salino de las aceitunas del tartar en armonía con el dulzor de las pasas del panettone.
En la pasta aparece una combinación todavía más internacional: el Sorrentino alla Beurre Blanc. El relleno de Parmigiano Reggiano y jamón serrano se acompaña de una salsa beurre blanc, una elaboración clásica de la cocina francesa a base de mantequilla, antes de terminar con pancetta italiana. Italia, España y Francia en un mismo plato. Recuerda sin suda a una carbonara, pero más suave, y con la delicadeza del guanciale en velo. Sin duda, el favorito del menú.
El viaje continúa hacia Galicia con otra ida de olla: los Gnocchi di Pulpo a Feira. Los tradicionales ñoquis de patata se sirven con una salsa cremosa de pulpo, pimentón ahumado y una mezcla de quesos. La referencia al pulpo a feira es reconocible, pero el plato se expresa con el lenguaje de la cocina italiana. Aunque contundentes, no me iría del restaurante sin probarlos. Un acierto haber sustituido la tradicional patata cocida del plato gallego con la pasta italiana.
La última propuesta es quizá la más viajera: la Pizza de Carrillera al Curry Thai, que combina carrilleras melosas al curry verde estilo tailandés con una base de crema de calabaza y mozzarella. Una pizza que empieza en Italia, pasa por España y termina incorporando sabores del sudeste asiático.
Cuatro platos que funcionan, en definitiva, como un pequeño mapa de las cocinas que conviven hoy en la mesa, con especial atención en el Mediterráneo. Y también un ejemplo de cómo un chef con estrella Michelin puede trasladar su mirada a un formato pensado para un público mucho más amplio.