Fotos. Hermanos Martínez
Tras un “parón natural” donde cada uno de los hermanos se dedicó a sus cosas, el grupo madrileño volvía en 2025 a los escenarios en busca de una nueva aventura musical. Han girado por toda España agotando La Riviera en Madrid y sumando nuevas canciones, además de otras fechas y festivales, y abriendo paso a un 2026 donde ya han sido confirmados en escenarios como La Ciudad de la Raqueta, Starlite, CMF y Vive Latino.
Con un sonido que mezcla pop, rock e influencias folk, han ido construyendo un proyecto donde las emociones, la familia y las vivencias personales son el eje central de cada canción. Tras un regreso que ha marcado un nuevo impulso en su carrera, hablamos con ellos sobre su evolución, su forma de crear y lo que significa hacer música siendo, antes que nada, hermanos.
¿Sentís VAE como un nuevo comienzo?
Borja: VAE es una nueva etapa para Hermanos Martínez. Cuando se acabó el primer disco nos replanteamos muchas cosas con la música y llegamos a la conclusión de que tenemos mucho que dar y que contar todavía. Para nosotros VAE ha sido un antes y un después. Porque ha sido la decisión de seguir más fuertes que nunca y luego de transmitir algo que es un “volver a elegir”. Es un mensaje universal; todo el mundo tiene algo que volvería a elegir.
¿Por qué la decisión de parar? ¿y de volver?
Borja: En 2017 fue cuando “cerró” Hermanos Martínez, cuando acabó la primera etapa. Alvarito se fue a Los Ángeles y yo a Australia, cada uno a hacer su vida. Nunca más pensábamos volver a la música. Hace dos años justo, tocando la guitarra en un sitio, estaba el director financiero de Sony España y nos dijo que por qué no íbamos al día siguiente a la oficina a cantar. Le llevamos canciones que teníamos de estos años, que componíamos, pero como hobby, no para sacarlo. Al día siguiente quedamos a comer y nos dijeron que querían firmar con nosotros.
Álvaro: Desde que somos pequeños la música lo ha sido todo. Nuestro padre nos dormía tocando la guitarra. Entonces, habiendo experimentado lo que era grabar canciones, y después de ese parón, siempre hemos tenido el anhelo de decir: no podemos mirar a otro lado, la música forma parte de nuestras vidas. Ojalá llegar algún día a poder vivir esto. Fue ese gran empujón el que nos recordó que es nuestro sueño, es ahora o nunca.
¿Cómo influye vuestra historia familiar en lo que contáis en vuestras canciones?
Borja: Contamos lo que hemos vivido. Si no hubiésemos tenido una familia unida, amigos de puta madre, gente buena alrededor, pues no hubiésemos podido escribir sobre eso.
¿Sois hermanos antes que banda? ¿Es una ventaja o un reto?
Jaime: Es una ventaja. Los negocios tienen que juntar uno o tres. Siempre impares. Tiene que haber un mediador entre los tres para cualquier tema o problema.
¿Habéis tenido alguna discusión?
Borja: Miles. Pero creo que es muy sano y muy normal. Hay mucho respeto a la hora de escucharnos. Tenemos la suerte de que con una mirada sabemos dónde estamos. Sí, lo vemos como una ventaja.
¿Qué escucháis actualmente?
Borja: A mí me ha dado últimamente por los Beatles. A ver si algún día hacemos algo un poco así más ochentero.
Jaime: A mí me ha dado por el góspel y la música africana.
Álvaro: Yo soy muy de los 2000, tipo Hombres G o los que son anteriores… Cosas de toda la vida. Más poperas.
¿Cómo veis el panorama actual para los músicos y talentos emergentes?
Jaime: Es complicado porque salen 20.000 canciones al día. La gente escucha la canción una semana y ya se cansa. Entonces tienes que estar muy pendiente y tener buenas redes sociales.
Borja. Hay ventaja y desventaja, como todo en la vida. Ahora hay más facilidad de abrir la puerta y enseñar tu música porque hay mil maneras, pero a la vez hay mucha más gente que quiere hacerlo. Es como una balanza: tengo más exposición, pero ese mismo día salen otras 100.000 canciones. Hablando con artistas como Hombres G, Alejandro Sanz, Bustamante… Todos cuentan lo mismo. Hombres G, en el 86, que fue cuando empezaron, sacaron su primer disco y había sólo dos programas de televisión. Si aparecías en ese programa de televisión, al día siguiente no podías salir de casa. Pero también tenían la dificultad de ser los elegidos.
Nosotros sacamos lo que queremos, lo que nos apetece y con el mensaje que nos place, que muchas veces es a contracorriente. Hablamos sobre un amor para toda la vida, algo que a lo mejor está pasado de moda.
Álvaro: Y unido a eso, desde el minuto cero hay una regla no escrita entre nosotros tres; lo más importante es no desdibujarnos. Nosotros somos quienes somos, venimos de dónde venimos y, oye, no pretendemos gustar a todo el mundo. Pretendemos cantar lo que realmente nos nace del corazón.
Las redes son una nueva herramienta ¿os lleváis bien con ellas?
Jaime: Nos llevamos fatal con ellas, pero hay que hacerlo. Es como las dietas.
Álvaro: Ahora son las redes, pero cuando tú hablas, como decía Borja, con otros artistas que llevan mucho tiempo y te dicen la cantidad de kilómetros que se han hecho para hacer promo y los madrugones que se han pegado… Eran otros medios, pero creo que, al igual que todo en la vida, cuando tú quieres mostrar algo a la gente, siempre lleva una campaña de marketing. Ahora te exigen estar 24/7 con las redes.
Efectivamente la oferta es ingente, ¿qué os diferencia?
Álvaro: El mensaje y el directo
Borja: Tenemos un estilo un poco folky americano muy marcado con unos estribillos muy definidos. Yo creo que es la mezcla de esas dos cosas: un sonido muy identificable y un estilo de música muy característico.
¿Os suelen comparar con algún grupo o banda?
Jaime: Nos dicen que nos parecemos a Mumford and Sons o a Morat.
Borja: Para algunas canciones nos hemos basado mucho en ellos. Podemos llevar el Mumford & Sons a un estilo español y luego Morat, también se nota que lo hemos escuchado desde pequeños. Y desde el 2015 que empezaron con su disco, Samurai. Lo de poner etiquetas es muy español.
¿Cómo es vuestro público? ¿Quién os escucha?
Álvaro: Tenemos al abuelo, al nieto, al sobrino, al yerno, al tío soltero; un público muy diverso. Creo que tenemos la gran suerte de hacer música muy universal. Viene gente de todos los tipos, de todas las ideologías. Eso es la música.
¿Qué tiene vuestro directo que no se pueda escuchar en Spotify?
Borja: Lo más característico es que vamos con un legüero, que es un bombo argentino con el que hacemos que la gente salte en todas las canciones. Por otro lado, la complicidad. Si hay buen rollo encima del escenario, debajo se contagia. Además, entre los Hermanos Martínez y el público nunca ha habido barrera. Estamos muy pendientes no solo de representar la canción sino también de que el público se la goce.
Álvaro: Sí, a esto añadir que procuramos que las canciones no suenen como el disco, siempre van a aparecer ciertos detalles.
¿Va a haber álbum?
Todos: Sí, a finales de octubre. Antes de verano vamos a sacar la colaboración más grande que hemos hecho. De habla hispana es la banda más grande que ha existido. Luego habrá alguna otra colaboración también. La idea es sacar álbum y luego hacer gira en Latinoamérica.
¿Vais a estar en festivales?
Todos: El 7 de agosto en Starlite, el 10 de agosto en CMF en Chiclana con Dani Fernández y en Vive Latino el 4 de septiembre. Estamos bastante focus ahora mismo en Ciudad de la Raqueta (19 de junio) y en la composición del álbum.
¿Qué le diríais a los Hermanos Martínez de 2017?
Borja: Yo creo que la música te hace madurar tanto en el sentido musical como en el personal. Son muchas cosas las que hemos tenido que hacer: mucha carretera, así como disciplina, paciencia, respeto, involucración… Todo eso está forjando unas personas. A los peques de hace 10 años les diríamos que volvieran a elegir la música, VAE.