Coco Davez nació en Usera y ahora reside en Carabanchel, donde tiene su estudio, y desde donde casi puede divisar la pradera, el escenario emblemático de las más populares fiestas madrileñas. “Me crie en Usera un sitio donde gobernaba el gris. Tras vivir en Londres decidí que en mi obra el color fuera protagonista”
El encargo de El Corte Inglés le resultó tan cercano como atractivo. El resultado; una ilustración original que evoca a un San Isidro reconocible pero contemporáneo, donde la tradición se filtra a través del lenguaje visual de la artista siempre tan reconocible como sugerente.
La escena arranca en la pradera, con el perfil de Madrid al fondo, un motivo clásico que la artista recupera para reinterpretarlo desde su tiempo. Aquí, sin embargo, no hay protagonistas individuales: la imagen pertenece a la gente. Figuras sin rostro, una constante en su trabajo, ocupan el espacio y transforman la identidad en algo compartido, abierto, casi anónimo.
El estilo es marca de la casa: formas depuradas, composición sintética y un uso del color que no describe, sino que sugiere en un trabajo lleno de pequeños guiños como los lunares, los claveles, los trajes de chulapa reinterpretados que conectan con la tradición sin caer en lo literal, reimaginando el folclore.
La propuesta se inscribe en la iniciativa de El Corte Inglés de colaborar con artistas vinculados a cada ciudad para celebrar sus fiestas, reforzando así el vínculo entre cultura contemporánea con la idiosincrasia local y su tiempo. Una acción que llega tras colaborar con otros artistas en festividades como las Fallas, Feria de Abril o los Carnavales de Canarias.
La obra formará parte de la calle saliendo al paso de los ciudadanos, mostrándose en las pantallas de la Gran vía, estaciones de metro y autobuses.
Un proyecto “que no solo felicita nuestras fiestas, sino que celebra la identidad madrileña desde el arte, la mirada personal y el talento local”.