Foto de ensayos de la obra "Ni flores ni cenizas ni tantan", por @hodei_torres
El estreno de su obra de teatro documental Altsasu en el Teatro de la Abadía fue todo un acontecimiento (nacida a partir del caso de igual nombre y el documental de 2021) y situó, al menos para mí, a la compañía La dramática Errante en el mapa de la escena contemporánea a la que seguir siempre la pista.
La compañía que dirigen Ane Pikaza y María Goiricelaya vuelve el jueves 19 de febrero a este teatro con el drama Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán, obra escrita y dirigida por esta última.
El texto lo escribió Goiricelaya (que está dirigiendo simultáneamente en Nave 10 de Matadero Tres noches en Ítaca) en el marco del programa de Residencias Dramáticas del Centro Dramático Nacional durante la temporada 2021-2022.
La obra comienza con un padre y una hija, interpretados por Patxo Telleria y Ane Pikaza, que se lanzan a hacer el camino de Santiago… Quizá el último que lleven a cabo juntos…
En palabras de Goiricelaya: «el espectaculo habla de cómo queremos morir, qué es eso del buen morir y, por tanto, cómo queremos vivir teniendo presente nuestra finitud». Y Pikaza apunta que «hay un juego muy bonito en ese camino en esa enfermedad y ese mundo onírico al que María se ha permitido viajar para mirar desde otro lugar este drama»
El reparto lo completan Loli Astoreka, Aitor Borobia, Idoia Merodio y Egoitz Sánchez.
Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán. T. de la Abadía. Sala Juan de la Cruz. 19 feb – 8 mar. [Entradas]