‘Capítulo’ es una elegía por la danza contemporánea del siglo XXI, que mira a las raíces, y a los abusos históricos, que también critica el presente y abraza la nostalgia de un pasado apegado a los lugares, a sus gentes y a lo colectivo. Lo estrenó en Madrid la semana pasada, del 26 al 28 de febrero en la Sala Verde de los Teatros del Canal. Nosotros pudimos verlo el sábado 28.
El público va entrando al teatro, acomodándose, y nos encontramos al bailarín Théo Vanpoperinghe sentado de espaldas con una mezcladora y dos Pioneer, haciendo un dj set de techno-funk mientras Emiliana Battista Marino y Rosanna Freda bailan alrededor. En la pantalla frontal se puede leer un mensaje “¿No has injust@ conmigo?”.
Llegado el momento se apagan las luces y cesa la sesión dj para arrancar ‘Capítulo’, la obra más lograda hasta la fecha del coreógrafo y bailarín canario Daniel Abreu. Que en esta coreografía también habla bastante al micro, y expone una serie de reflexiones y pensamientos, sobre la precariedad del creador, el desarraigo humano, sobre la civilización que arrasa y estos tiempos tan oscuros. Pero también sobre la necesidad de dialogar, de la danza como revulsivo, el diálogo entre lo individual y lo colectivo.
‘Capítulo’ posee mucho de repaso vital, y de recapitular, de mirar hacia al pasado de Abreu, a los orígenes isleños y al contacto con la naturaleza, como madre reveladora. Pero también ante el presente y el desencanto. Vibramos ante un cúmulo de sensaciones fascinantes, el lenguaje del cuerpo y del movimiento en su máxima expresión, con una belleza silenciosa pero impactante. El collage de músicas nos lleva por músicas más sintéticas hacia otras con presencia de las raíces y los folclores.
Luego emerge un canto, o diría un grito necesario, ante la precariedad de la cultura y ante este presente frágil, de desencuentros e incertidumbres. Abreu también aborda elementos escénicos de fuerte organicidad, como ramas o troncos, y la imagen poderosa de dos máscaras con un vínculo con lo tropical y lo artesano por sus bordados personalizados. ‘Capítulo’ se rige sobre cuatro ensayos o lugares, que apelan a los colores, Sobre Rojo, Sobre Blanco, Sobre Gris y Sobre Verde. La magia de los colores que nos interpela y todo lo que ellos arrastran. También hay cierto recelo por la situación actual, por los colonialismos, por la explotación de los pueblos. ‘Capítulo’ contiene mucha crítica pero fortalecida por la expresión artística más sublime.
‘Capítulo’ muestra una danza viva, a cinco magníficos bailarines (a los antes mencionados añadir a Abián Hernández y al propio Abreu) luciéndose en una coreografía sorprendente que hibrida lenguajes (el arte visual, el poder de las palabras, lo escénico, lo coreográfico, lo musical). ‘Capítulo’ impacta, y nos seduce en su belleza formal y en todos los intangibles, en todo lo que no dice. Nos sirve de conexión con el sentido más hondo de la humanidad, nos sacuda con una revelación crítica o reconectando con lo más profundo e íntimo del ser. Es una creación que da vida a la danza, que ensalza la grandeza de la danza junto a otras artes. Es un capítulo altamente recomendable.