Imagen superior: Fotograma de «Moscas» de Fernando Eimbcke
La película ya ha sido presentada en el Festival Internacional de Berlín, donde compitió por el Oso de Oro, pero finalmente ganó el Premio del Jurado Ecuménico. El director mexicano guarda una gran relación con el festival de cine alemán, en 2015 fue miembro del jurado del Premio a la Mejor Ópera Prima y el año pasado presentó su película Olmo, tras haber tenido un parón de 12 años en su carrera artística. Pero Moscas ha pasado por más festivales como el de Karlovy Vary, Toronto y también en San Sebastián, donde ganó la mención especial del jurado de la sección Horizontes Latinos.
La filmografía de Eimbcke se caracteriza por crear universos donde lo íntimo y lo humano están muy presentes. Tras terminar sus estudios, el director empezó a dirigir videoclips para grupos de música, hasta que en 2004 presentó en Cannes su primera película, Temporada de patos, donde ganó el Premio de la Semana de la Crítica. Cuatro años después, con Lake Tahoe continuó con su galardonada trayectoria, ganando el Premio FIPRESCI y el Premio Alfred Bauer, tras presentar el largometraje en la Berlinale. Antes de su parón de más de una década, presentó Club Sandwich (2013) en el festival de San Sebastián, donde ganó la Concha de Plata a la mejor dirección.
En Moscas, Eimbcke escribe el guion junto a Vanesa Garnica (coguionista, también, en Olmo), juntos nos presentan una comedia muy humana, marcada por temas como la soledad, la infancia y el duelo.
La película está grabada en blanco y negro, decisión tomada por la directora de fotografía María Secco, que ya había trabajado junto al mexicano en Club Sandwich. Cuenta con pocas localizaciones, escenarios y tan solo tres personajes.
Olga (Teresita Sánchez) es una mujer que vive en su rutina diaria de jugar a sudokus y ver la tele. El personaje toma la decisión de alquilar una habitación de su casa para los familiares de los pacientes ingresados en el hospital, el cual se ubica enfrente del edificio de la mujer. Es aquí cuando aparecen los personajes de Tulio (Hugo Ramírez) y su hijo pequeño Cristian (Bastian Escobar), un inocente niño que solo piensa en poder ver a su madre y en batir el récord de Cosmic Defenders Pro, un videojuego inspirado en el clásico Space Invaders.
El padre alquila la habitación porque su mujer está ingresada en el hospital, pero lo hace con la pequeña mentira de que es solo para él, no menciona a Olga la existencia del niño. Cuando ella descubre a Cristian, empieza una relación marcada, en un inicio, por una gran desconfianza y recelo, aunque con el tiempo ambos encontrarán una razón común que les terminará uniendo más de lo que ellos esperaban.
Información de interés
Duración: 99 minutos
Género: Comedia, drama
Estreno en cines en España: 23 de octubre