Imagen superior: 'Latidos invisibles' de Bohnchang Koo
La ilusión de detener el tiempo a través de la fotografía conecta las obras de ambos artistas. Mientras Koo explora la fragilidad de las huellas y el poder evocador del blanco, Vallhonrat parte de los animales disecados para cuestionar nuestra necesidad de preservar la vida y construir relatos sobre la muerte.
Las dos muestras coinciden en la galería Blanca Berlín, un espacio que desde 2007 apuesta por la fotografía y la experimentación visual como lenguaje artístico. A esta labor expositiva se suma el comisariado de proyectos para museos e instituciones.
Bohnchang Koo: el silencio de las cosas
En Latidos invisibles, Bohnchang Koo encuentra en el minimalismo una forma de explorar cuestiones esenciales. Sus fotografías, de composiciones depuradas y con un protagonismo especial del blanco y los espacios vacíos, buscan destacar detalles que suelen pasar inadvertidos: una grieta, una sombra o la huella que deja el tiempo sobre una superficie.
De ahí que a menudo el blanco sea en la obra del surcoreano más que un lienzo, un espacio de silencio y pausa, en diálogo con principios estéticos de la tradición pictórica oriental. El propio artista ha desvelado que las imágenes las tomó en menos de una fracción de segundo, aunque pide tiempo al espectador. Con esta frase, el artista reivindica una mirada pausada, capaz de detenerse en los detalles y descubrir los matices que una primera impresión puede pasar por alto.
La exposición reúne trabajos de series como Portraits of Time, White, Pencil of Nature e Interiors, que comparten una sensibilidad minimalista y una reflexión sobre la permanencia.
Formado inicialmente en Administración de Empresas en la Universidad Yonsei, Koo estudió posteriormente fotografía en Hamburgo y desarrolló una trayectoria internacional que incluye exposiciones en instituciones como el Museo de Arte de Filadelfia. Su obra forma parte, además, de colecciones como las del Museo de Arte Moderno de San Francisco y el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Corea.
Fecha: del 24 de octubre de 2026 al 9 de enero de 2027.
Lugar: Galería Blanca Berlín. C. Limón, 28, 28015, Madrid.
Valentín Vallhonrat: la naturaleza embalsamada y el deseo de eternidad
La apuesta de Vallhonrat se centra, en cambio, en animales muertos y disecados que habitan los museos de historia natural. Presentada por primera vez en 1992 en el Museo de Zoología del Parque de la Ciudadela de Barcelona, la serie de 1988 llega ahora a la Galería Blanca Berlín bajo el título Sueños de animal, el sueño eterno.
La obra aborda una de las grandes obsesiones de la cultura occidental: el intento de vencer a la muerte mediante la conservación y la representación.

El origen del proyecto está en el choque entre la imaginación infantil y la realidad material. Frente a los animales humanizados de las fábulas de Esopo, los cuentos de Perrault y los hermanos Grimm o las películas de Disney, el artista se encuentra con cuerpos inmóviles, en ocasiones deteriorados. De esa confrontación nace una reflexión sobre los mecanismos con los que construimos relatos para hacer soportable la realidad.
Desde esta perspectiva, los museos se convierten en escenarios de una paradoja: pretenden preservar la vida, pero lo que exhiben es precisamente su ausencia. La fotografía se convierte así en una herramienta fundamental, al registrar aquello que estuvo ante la cámara alimentando, al mismo tiempo, la ilusión de que es posible conservarlo para siempre.
Fecha: del 24 de octubre de 2026 al 9 de enero de 2027.
Lugar: Galería Blanca Berlín. C. Limón, 28, 28015, Madrid.