Imagen superior: Mamazzita
Una excusa perfecta para recorrer Madrid a través de sus mesas, de la taquería de barrio al restaurante de alta cocina sin folclores impostados, pasando por versiones que incluso miran al Mediterráneo.
Aquí tienes algunas direcciones donde celebrarlo y también algunas claves que te conviene saber, porque el auténtico taco empieza mucho antes de la cocina.
Tiki Tako: La taquería que nació de la nostalgia y del fútbol
El origen de Tiki Taco está en una ausencia. La que sintió su fundador al no encontrar en Europa el sabor real de las taquerías de Ciudad de México. Pero también nace de otra vida. Gerardo G. Fuentes, exjugador profesional de fútbol y hoy ojeador, bautizó el proyecto a partir de un juego de palabras entre el “tiki-taca” y el producto central de su cocina: el taco. El nombre no es casual. Es la síntesis de sus dos mundos.
De ahí nace este proyecto que reivindica la cocina mexicana más popular: tacos al pastor, suadero o quesadillas elaboradas al momento, con producto fresco y sin artificios. Aquí el foco está en el sabor, autenticidad y precios accesibles. Más que un restaurante, Tiki Taco funciona como una pequeña comunidad donde el taco vuelve a su origen: un gesto cotidiano.
Direcciones: San Bernardo, 12 · Plaza de Cascorro, 6 · Guzmán el Bueno, 105
Precio medio: desde 1€ el taco

Taquería Mi Ciudad: casi 20 años defendiendo la tradición
Mucho antes del boom actual, Taquería Mi Ciudad ya estaba aquí. Hace casi 20 años, Manuel y Tadeo Gulias trajeron a Madrid el concepto de taquería tradicional con recetas heredadas de sus madres y abuelas. Platos que forman parte del recetario popular mexicano: tacos al pastor directos del trompo y elaboraciones como las carnitas, la tinga, la lengua, la arrachera o el taco placero -con corteza de cerdo crujiente-. También guisos como el pollo con mole, la flor de calabaza o el huitlacoche, el hongo del maíz, preparados a diario con una idea clara: mantener viva una cocina que no necesita reinterpretaciones para emocionar.
Dirección: C. de las Hileras, 5 · C. de las Fuentes, 11
Precio medio: 10-25€
Mamazzita: el taco como experiencia y relato femenino
En pleno Paseo de la Castellana, Mamazzita lleva el taco a un terreno más escenográfico sin perder la raíz. Su carta recorre México a través de recetas como la cochinita pibil, cocinada a fuego lento al estilo yucateco o icónicos tacos al pastor —marinados con achiote— al suadero o la costilla de res, melosa tras horas de cocción o el taco gobernador de camarón, con queso gratinado y sabor a mar.
La experiencia no termina en el plato. Se completa con una propuesta de mixología que rinde homenaje a figuras icónicas femeninas que marcaron la identidad de México. Frida, con sus colores intensos y notas de habanero, Chavela, servida en un cáliz en llamas, La Malinche, enigmática y contradictoria, se bebe en vaso calavera, La Llorona, con tequila, mezcal y mango o La Adelita, servida en guitarra, rinde tributo a las soldaderas de la Revolución Mexicana.
Dirección: Paseo de la Castellana, 4lo
Precio medio: 25€

Entre suspiro y suspiro: alta cocina mexicana sin clichés
Ubicado en un antiguo caserón en plena Plaza de Ópera, Entre Suspiro y Suspiro lleva décadas defendiendo una forma de entender la cocina mexicana que huye del cliché. La familia Castañeda mantiene aquí una tradición que se percibe en cada plato: técnica, producto y una mirada que equilibra lo popular y lo refinado sin necesidad de artificios.
En su carta, los tacos conviven con una propuesta más amplia de alta cocina mexicana. Entre sus “secretos”, los tacos Castakán, con Pork Belly con cebolla y zanahoria encurtida, los norteños, una mezcla de carnes de cerdo y ternera con polvo de chicharrón, el Panucho Avándaro, con cordero en adobo de chiles secos y brotes, los de Pulpo, pulpitos en adobo de chile-ajo y mantequilla o Baja California, de pescado empanado sobre brotes tiernos y mayonesa de ají amarillo. Entre “los de siempre”, pescado a la talla, con filete de dorada al horno gratinada en salsa mayo de chile guajillo y ajo, gambas al ángel o los tacos de cochinita pibil, fieles a la receta yucateca de cerdo guisado en axiote y naranja con cebolla Xnipec.
También aparecen versiones vegetarianas con verdura de temporada, donde el producto y la técnica elevan el formato sin perder identidad.
Dirección: Plaza de Isabel II, 4
Teléfono: 91 559 23 55
Precio medio: 30–40€
La Lonja del Mar: el taco que mira al Mediterráneo
No todos los tacos miran a México. En La Lonja del Mar, en plena Plaza de Oriente, el taco se convierte en soporte para el producto marino: tartar de atún de almadraba con guacamole o gambas rojas con sweet chilli casero.
Una propuesta pensada para la barra, más informal, que traslada la calidad del restaurante a un formato directo y compartible. Otra forma de entender el taco, sin perder el respeto por el producto.
Dirección: Plaza de Oriente, 6
Precio: 9,50€ / unidad

Más tacos que no deberías perderte en Madrid: Bakan, Barracuda MX, Tepic.
Lo que no te cuentan de un buen taco
Antes de elegir dónde comer tacos en Madrid, conviene entender algo: no todos los tacos son iguales. Y la diferencia no está solo en el relleno, sino en la base. Algunos proyectos especializados en Madrid, como Maíz Maya, están recuperando procesos tradicionales que marcan la diferencia.

La clave está en el maíz
El taco auténtico empieza mucho antes de la cocina. En México, el maíz no es solo un ingrediente: es cultura, historia y base de la alimentación desde hace siglos.
Hoy, algunos proyectos en España ya trabajan con maíz blanco cultivado aquí pero con origen mexicano, replicando procesos tradicionales para mantener el sabor original, como el caso de Edgar Reyes (Tequisquiapan, Querétaro, 1988), un joven mexicano afincado en Madrid que estudió empresariales en su país y se vino a vivir a Madrid.
Nixtamalización: la palabra que cambia todo
Si hay un término que marca la diferencia entre un taco correcto y uno memorable es este: nixtamalización. Un proceso milenario que consiste en cocer el maíz con agua y cal antes de molerlo. ¿El resultado? Mejor textura, más sabor, mayor valor nutricional y una masa que no se rompe.
La tortilla no es soporte, es protagonista
En muchos sitios, la tortilla es un trámite. En los buenos, es el centro. Existen diferentes formatos que cambian la experiencia: chalupitas, tlayudas o huaraches. Cada uno aporta una textura, un grosor y una forma distinta de comer.
El error más común
Llamarlas “tortitas”. O pensar que todos los nachos son iguales. En la cocina mexicana real, la tortilla es la base, los totopos son las tortillas fritas y el taco es la elaboración conjunta.
¿Cómo saber si estás en una buena taquería?
* La tortilla se calienta al momento
* No se rompe al doblarla
* Tiene sabor (no es neutra)
* El taco se sostiene solo
* El picante no tapa todo
Las tortillas bien hechas son, además naturalmente sin gluten, a menudo veganas y nutricionalmente más completas de lo que parece.