La Cervecera La Sagra, fundada por Carlos García es un buen ejemplo de lo que representa una marca joven e innovadora. Su colaboración con Molson Coors para crear MADRÍ Excepcional (nombre que corroboran los premios recibidos en el International Beer Challenge y World Beer Awards) es una historia con alma. La de Madrí.
Madrid se entiende a pie de calle, en los barrios donde pasan cosas antes de que se hagan tendencia. En una inauguración pequeña, en un concierto que empieza tarde, en un desfile improvisado en un local escondido, en una verbena donde se mezclan generaciones, acentos y ganas de quedarse un rato más. Ahí es donde la ciudad crea, se encuentra y celebra.
En los últimos años, los madrileños han vuelto a mirar a sus barrios como epicentro cultural. Talleres abiertos, salas diminutas con grandes sonidos, moda que nace sin permiso y fiestas que siguen siendo el punto de encuentro. No es nostalgia: es presente.
En ese Madrid que no posa, pero se reconoce, hay rituales que se repiten. Uno de ellos es brindar. Sin motivo grandilocuente, sin discurso. Brindar porque sí. Porque algo ha ido bien. Porque hay plan. Porque hay gente alrededor.
Madrí Excepcional forma parte de ese paisaje cotidiano: en encuentros creativos, celebraciones populares y momentos compartidos donde la ciudad se siente viva. No como protagonista, sino como acompañante natural de todo lo bueno que pasa en el año.
Porque celebrar lo que ocurre en mayo, en verano o un jueves cualquiera, es Muy de Madrí.